Me niego a extrañarte, a quererte, a desearte.
No quiero tenerte, ni usarte, ni dejarte.
Detesto la espera, la esperanza, el sentimiento.
Aborrezco tus mentiras, la incertidumbre, la distancia.
No necesito tu lástima, tu compasión, ni tu ayuda.
Odio tu egoismo, tu soberbia, tu ironía.
No te daría mi vida, ni mi tiempo, ni mi alma.
Me enferman tus silencios, tus pretextos, tus excusas.
Me canse de seguirte, de esperarte, de entregarme.
Mataria tu crueldad, tu injusticia, mis miedos.
No aguanto tu inmadurez, tu envidia, tus celos.
Perdi mi paciencia, mis sueños, mi alegría.
Te aprovechaste de mi, de mi libertad, y de mi ingenuidad.
Desprecio tu insolencia, tus atrevimientos, tus promesas inútiles.
No tolero tus enojos, tu inconciencia, tu torpeza.
Me molestan tus olvidos, tus descuidos, tus manías.
Pero .. muero por tus besos, tus abrazos, tu presencia.
22 de octubre de 2008
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