23 de noviembre de 2008

Príncipe.

Yo nunca pensé olvidarme de aquel amor que tanto daño me causo. Nunca pensé encontrar una nueva persona, un nuevo amor y sin embargo llegó. Llego para cambiarme la vida. Gracias por cruzarte en mi camino. Sos la mejor persona que pude haber conocido. Por más que vos no seas conciente de todas las cosas que provocás en mí, vos tenes gran culpa de que mi vida halla mejorado. Llenaste todo el vacío que había en mí. Me diste una razón para seguir adelante, un motivo para seguir viviendo, vos. Me enseñaste a nunca bajar los brazos. A no importarme nada de lo que me digan los demás. A agradecer los inventos del hombre, que sin ellos no te hubiera podido conocer. A sonreirle un poco más a la vida, porque cuando menos lo esperas llega esa felicidad que tanto esperaste. Y aunque no todo es color de rosas, sino que me duelen muchas cosas como no tenerte, y ser sólo una más para vos, me hiciste ver que aunque no todo salga como yo quiere, todo tiene un lado bueno. Por eso y por muchas otras razones hoy puedo decir que encontre al chico de mis sueños, al que nunca pensé llegar. Sé que en todas los cuentos de hadas las princesas conocen a su príncipe azul, se casan y viven felices para siempre. Pero este es un cuento distinto, mi cuento, en el cual vos sos el protagonista, pero yo no lo soy del tuyo. Y eso no tiene demaciada importancia, sí, me gustaría ser tu princesa y que vos seas mi principe. Pero soy feliz con sólo amárte y sabiendo que algún día vas a poder ser mío, mi príncipe ...

No hay comentarios: