21 de marzo de 2009

.. se ha marchado para no volver. El tren de la mañana llega ya sin él. Es sólo un corazón con alma de metal, en esa niebla gris que envuelve la ciudad. Marco sigue en mí. Le siento respirar, pienso que esta aquí. Ni la distancia enorme puede dividir dos corazones y un solo latir.
Quizá si tú piensas en mí. Si a nadie tú quieres hablar, si tú te escondes como yo. Si huyes de todo y si te vas, pronto a la cama sin cenar, si aprietas fuerte contra ti la almohada y te echas a llorar. Si tú no sabes cuanto mal te hará la soledad.
Miro en mi cama tu fotografía con ojos de muchacho un poco tímido. La aprieto contra el pecho y me parece que estás aquí, entre inglés y matemáticas. Tu padre y sus consejos, que monotonía.
Quizá si tú piensas en mí, con los amigos te verás tratando sólo de olvidar. No es nada fácil, la verdad. En clase ya no puedo más, y por las tardes es peor. No tengo ganas de estudiar, por ti. Mi pensamiento va.
Es imposible dividir así la vida de los dos, por eso, te espérare, cariño mio... Conservaré la ilusión.